Resumen
Las características sensoriales del autismo incluyen la hipo o hiperreactividad al dolor; sin embargo, los estudios previos sobre el dolor en el autismo conducen a resultados contradictorios. Aquí se presenta el estado del arte y los retos metodológicos relativos a la percepción del dolor en el autismo, centrándose en los estudios que utilizaron un protocolo estandarizado como el Quantitative Sensory Testing (QST) para medir la percepción. A pesar de que aún son escasas las evidencias encontradas con el uso de QST, éstas han cuestionado la presunta hiposensibilidad al dolor en autistas, que surgió de los informes de los padres. Se ha descubierto que tanto los mecanismos periféricos como los centrales están implicados en las características típicas de la percepción en el autismo. No obstante, las evidencias con protocolos controlados siguen siendo escasas, y aún más escasos son los estudios centrados en niños. En general, hay que superar complejos retos éticos para recoger medidas subjetivas y objetivas de los niños autistas. Con características heterogéneas de neurodesarrollo, o discapacidad intelectual, se necesitan protocolos novedosos o modificados.