Resumen

La conceptualización, definición y criterios diagnósticos del trastorno del espectro autista (TEA) se han ido modificando y ajustando a lo largo del tiempo hasta adquirir un concepto dimensional del autismo que elimina todos los subtipos previamente descritos y los sustituye por tres niveles de gravedad según la sintomatología y el nivel de apoyo necesario.

El TEA incluye, por tanto, un grupo complejo de trastornos del neurodesarrollo de causa y pronóstico variable, que comparten una expresión clínica similar a expensas de una alteración cualitativa en dos áreas fundamentales del desarrollo: Alteración del desarrollo de la interacción social recíproca, donde los problemas sociales y de comunicación se combinan; desarrollo de un repertorio restringido y repetitivo de intereses.